jueves, 6 de mayo de 2010

177. texturas

Caro tenía que regresar a su trabajo en el diario y demás actividades relacionadas con la fotografía. Pero regresaba feliz con el envión anímico y profesional que le daba la obtención del 2° Puesto en el Concurso de Fotografía. Y si el festejo no resultó exagerado fue porque no nos dieron los asientos de atrás en el micro en el que regresamos.
−Es difícil competir con una buena foto que tiene a la lluvia como una de las protagonistas −
me explicó ella.
−Más difícil es fumar debajo de la lluvia, a no ser que tengas una nariz importante −le respondí al mismo tiempo que le mostraba mi perfil.
Y más allá de la excitación que producía este viaje del que ahora regresábamos, aprovechamos a dormir y lo hicimos de buena manera.


Ya en la ciudad, ella se puso al día con sus laburos y yo con mi vida a diario.
A mitad de una mateada familiar, mi primo Máximo me pidió disculpas por no haberme saludado con cierta puntualidad para mi cumpleaños.
−No te preocupes porque yo tampoco sé el tuyo.
−Es este sábado, por lo que te pido que trates de no irte muy lejos ya que voy a hacer algo a la parrilla y me gustaría que cenemos en familia.
−Obvio, no me perdería por nada esta invitación.
−Gracias, además también ya confirmó “Maca” que viene.
−¿”Maca”? No sé quién es… −confesé algo tímido.
¬−”Maca” es la hija de Brenda, mi esposa, aunque yo la siento también mi hija.
−Ah, claro… Sí, va a estar bueno conocerla…
−Por eso te pido que no arregles nada para el sábado así…
−Dalo por descontado, primín. Va a ser un verdadero placer.
−Además quiero que salgas en las fotos que ella nos saque esa noche, ya que es fotógrafa, y de las buenas.


A la noche, ya acostado en mi cama, me quedé pensando demasiado en “Maca”.
Es que sabiendo de las bromas que la vida suele hacerme, por un segundo se me ocurrió que Macarena podría ser Carolina y ahí me muero todas las veces necesarias como para quedarme sin ninguna de mis siete vidas.
−Hola Gastón, ¿qué hacés llamándome a esta hora? ¿Tanto me extrañás? −me preguntó divertida Caro del otro lado del celu.
−No, simplemente tengo una duda loca y quería preguntarte algo. ¿Vos tenés segundo nombre? −le pregunté sabiendo que es imposible que alguien se pueda llamar Carolina Macarena.
−Sí, claro que tengo segundo nombre, pero vos ya lo conocés.
−¿Lo conozco?
−Y sí, mi segundo nombre es Carolina. Me llamo María Carolina… ¿Pero por qué querías saber?
−Jajajaja −me reí totalmente aliviado−. Lo que pasa es que yo no tengo segundo nombre y no sabía si te podías unir a mi grupo.
Nos quedamos conversando otro ratito y después me dormí feliz y tranquilo de saber que todo iba bien y que seguía con esta extraña racha de no meterme en problemas…

8 comentarios:

F. dijo...

O eso querías pensar! jajaja.
Habrá que ver!

Lolita y El Profesor dijo...

Mjm... Yo no estaría tan seguro. ¿Y si se llama Macarena para la familia y usa un seudónimo?
Ahora, si no es así, Gastón, ¿qué pasa que te siguen las fotógrafos?
Abrazos fotografiados,

El Profesor

Ignacio dijo...

MACA. MAria CArolina
seeeee

Ana dijo...

MAría CArolina... No, claro que no puede ser MACA xDDDD ¿Y ahora qué, sex symbol? Si es que las mujeres te traen por el camino de la amargura jajaja
Un beso :)

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Capaz es la que sacó el primer premio.
Muajaja

Steki dijo...

Hola, Gastón! Ya vas por el 177? Mierda, tanto tiempo que no pasaba, jaja.
Besote grande.
STEKI.

Gastón dijo...

F.: Eso quería pensar... pero bueno, ya pensaré en otra cosa...

El Profesor: Si me siguen debe ser porque tienen el lente sucio o buscan hacerse famosas fotografiando algún especimen extraño, jejeje.

Ignacio: Y ya sabés los números del Quini?

Gastón dijo...

Ana: Jamás podría quejarme de las mujeres aunque algunas veces se escuchen ciertos "quejidos", jejeje

Yo NO SOY Cindy Crawford!!: Estando Carolina conmigo era difícil que se lleve el Primer Premio, y sin embargo...

Steki: Sip, ya el 177 y hoy el siguiente, jajaja.
Y sí, en este mundo cibernético, a medida que pasan los escritos nos vamos dando cuenta que nosotros también vamos creciendo, jejeje.
Besos