sábado, 13 de agosto de 2011

244. siempre que llovió, mojó

Oscuridad en pleno día...
Lluvia furiosa...
Tormenta malhumorada...
Granizo asesino...
Inundaciones acostumbradas...
Y yo justo teniéndome que ir a laburar a La Plata, sabiendo que el fin del mundo también se encontraba por aquellos pagos.
Todo el camino y la duración de ese día en particular resultaron (casi) eternos.
Lo rescatable fue que cada cliente y proveedor que visité, me recibió con un café de esos que no te dan ganas de salir nuevamente a la calle o, mejor dicho, al pequeño océano ciudadano.

Ya de noche estaba haciendo el glorioso camino de regreso aunque muy cansado, completamente agotado, todavía algo empapado, y esperando el golpe de gracia de un resfrío que me lleve a la cama durante todo el finde. Sin embargo, no quería que fuese precisamente una gripe quien me deje destrozado sobre el colchón.

Estaba a menos de dos cuadras del depto, entré al kiosco y compré un par de chocolates. No me acordaba si había comida, si había algo caliente para tomar, si había algo. Por lo tanto, en caso de emergencia, estos dulces serían mis vitaminas nocturnas.
Y estando en la esquina fue que se me ocurrió llamar a Karen.
Las tormentas generalmente asustan, ponen cachondas, o arruinan salidas ya programadas, por lo que seguramente podría reencontrarla y…
(sip, a mí las tormentas me provocan la segunda opción)

Saqué el celu del bolsillo, abrí la tapa, y mientras buscaba el número mi pie derecho se deslizó sobre algo que me hizo perder el equilibrio y dejar volar el celular de mis manos resbaladizas. Y así fue que en cámara lenta caí sobre una pequeña laguna que abarcaba buena parte de la vereda, y el celular… también.
Completamente empapado me levanté ayudado por una abuelita que fue la que me censuró las puteadas que tenía en la boca, pero cuando agarré el celular y vi la pantalla blanca para después pasar a un apagado total, me convertí en un “Tano” Pasman en versión sub-acuática.

El número de Karen había desaparecido en la sumergida, al igual que Karen y mis ganas de zambullirme en aguas cálidas.

15 comentarios:

Né. dijo...

Pero la pu*** maaadreeee! Qué lluvia inmunda y también retorcida... eh!

Beso grande Gastón...

LuNeRa dijo...

Ah lo bueno es que se puede recuperar el chip y todos los teléfonos que traía almacenados =P.

En esas circunstancias las lluvias si son una verdadera desgracia jejeje.

Un abrazo, esperando que ya hayas ido por un nuevo celular para reactivar ese chip =P.

Ricardo Tribin dijo...

Esta tarde vi llover, como diria Manzanero, mi querido amigo Gaston.

Un abrazo grande, y gracias por deleitarnos con tus aportes literarios.

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Pero sos yeta hijo de Dios!

Gastón dijo...

Né: La lluvia caía derechita y con suma puntería.
Las retorcidas son las veredas!!!

LuNeRa: El celu y el chip fueron alcanzados por la misma tormenta marina y ninguno de los dos salió a flote.

Ricardo Tribin: "A mí la lluvia no me inspira", díría mi amigo Antonio Biranent.
Sigo agradeciendo tus palabras junto con tu visita.

Yo NO SOY Cindy Crawford!!: Querés que te agarre una teta?

nat dijo...

que lluvia chota, por suerte pude evitar salir de mi casa, hasta q paro de llover por lo menos en la ciudad.

gaston: te invito a una salida un poco mas facil, ya que siempre tenes problemas con el cel. SUBI LOS CONTACTOS A LA COMPUUUU.. es simple y sencillo. (te digo q yo tambien he perdido grandes oportunidades).

besote.

RECOMENZAR dijo...

JAJA! me pasó el año pasado por Belgrano.. en una de mis tantas visitas a mi tierra ..me patiné en mierda.jajaja...Quedé turulata...

............me encantó tu texto diario y siempre con una mujer bajo el bolsillo humedeciendo tu solapa!!!

Gastón dijo...

Nat: No sé...
Debe ser un poco incómodo andar con una netbook en el bolsillo.
(igual las oportunidades las llevo en otro bolsillo, jejeje...)
Besote para vos...

Recomenzar: Bueno, pero la mierdade Belgrano tiene otro olor!!!
Jajaja...
Besos de acá para allá

Unmasked (sin caretas) dijo...

uy nene, que atrasada que estoy, por donde andas?

uff tengo que saber quien es karen y que haces en la plata. :)

un resumen quizas para esta pobre abuelita que no ve bien y trabaja como una negra?:)

saludos para mi sur, que bueno leerte

Petra

Karina dijo...

que pena!!! y que bronca...
recuperaste el nro de Karen?
quizás para otra lluvia prometedora...
saludos!! :)

Juan dijo...

Los tres últimos posteos tan diferentes los unos de los otros... Ufff se ve que todos hemos tenido (y aún tenemos) un Agosto de tormentas y tifones...
Es increíble como puede cambiar la vida, y como la hacemos cambiar nosotros también ¿no? Como si no nos bastara con sus naturales vueltas y mareos...

Un abrazo grande de hermano, sin tonada aún, no se preocupe.

Gastón dijo...

Unmasked (sin caretas): Vos andás atrasada o yo un poco adelantado?
Un resmen se me hace difícil de hacer gracias a mi mala memoria y a que tengo la saludable costumbre de no leer lo que escribo.
De todas maneras...
A La Plata voy por trabajo, y Karen es una chica que apareció y se hundió en la lluvia junto con mi celu.

Karina: Ni el número, ni el celu, ni a Karen.
Pero no todo está perdido...
(salvo el número, el celu y Karen!!!)

Juan: Entre un agosto cambiante, un dulce noviembre,y un julio de bigotes, me quedo con las sorpresas de este agosto!!!
Abrazo con acento en la espalda.

aguante el amor dijo...

aguanten las palomas mensajeras!!! jajaa

un besote!

Ricardo Tribin dijo...

Te dejo un nuevo abrazo bien grande, mi muy querido amigo Gaston...

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

jajajajajaja, creeme que no
=P