Bueno, yo tenía ganas de regresar, pero hoy vino desde China (supongo, por la tardanza) el service y acá estoy nuevamente con mi conexión al mundo cibernético y real.
Y aunque más o menos (menos que más) los he tenido un poco al tanto de mi vida no tan a diario, acá estoy para contarles las novedades de este tiempo de presentes ausencias…
Principalmente llegué a un nuevo aniversario de nacimiento (más exactamente el número 34) y aunque fue un día bastante tranqui, no dejo de ser emotivo por diferentes maneras, modos, tamaños, y circunstancias en que me han llegado saludos exactos y regalos diversos.
Y nombro los regalos porque fueron realmente tan sorprendentes como sorpresivos.
Tami me hizo un dibujo familiar (mi hermana Ana, ella y yo) y colorido que ya se encuentra enmarcado y colgado.
Lorena un par de lentes de sol, como cada año, sabiendo que nunca llegan a durarme 365 días.
Pablo un pack de dvds de “Star Wars”, y la trilogía de “Volver al Futuro”.
Sergio una camiseta del equipo de mis amores y algunas pasiones.
Fernanda el libro ”Cosmos”, de Carl Sagan.
Cris un llavero de madera de esos para colgar en la pared.
Julieta unos rollers.
Valeria unos porta-sahumerios junto a una cantidad incontable de sahumerios de infinidad de aromas.
Sandra una invitación (compartida) a un spa.
Bueno, y muchos otros regalos más que son especiales por venir de las personas que tanto quiero.
Y el sábado fue la fiesta organizada por Pablo!!!
Fue en lo de Sergio y bailamos y nos divertimos demasiado mientras sonaba música ochentosa de todos los estilos.
Hasta hubo un karaoke que resulto mucho más que divertido, teniendo en cuenta que comenzó cuando el cielo comenzaba a querer iluminarse.
Y con la sonrisa iluminada fue que descubrí que como dijo alguna vez un viejo sabio, tengo ante mis ojos el tesoro más preciado, más valioso, más importante que uno puede tener y que no viene envuelto en papel de regalo.
Claro, el cariño, el verdadero cariño de la gente que me quiere como yo los quiero a ellos.
Tenía muchas ganas de volver a estar por acá…
Porque los extrañaba y no me parecía extraño.
Porque quería seguir con la escritura compartida y la lectura ajena.
Porque los tiempos han cambiado pero las pasiones no.
Y principalmente… porque siempre hay un regreso.
Aplicación del coaching en la Ingeniería Industrial
Hace 1 semana