jueves, 15 de septiembre de 2011

249. entre pesadillas y otros sueños

Sin que sea del todo necesario, Fernanda se fue quedando y atendiendo las dolencias que se presentaban… y algunas hinchazones también.
Y los mimos siempre son bienvenidos, pero estos son especiales, tienen toda una historia que se sigue escribiendo.
Las noches fueron acompañadas y todo parecía que se iba acomodando de golpe (del golpe que me dieron), sin embargo…

Sin embargo sucedió que de las últimas diez noches, en tres me desperté gritando, y lamentablemente en esto no tuvo nada que ver Fernanda.
Por más empeño que ella le puso a mis cuidados hubo algo que no pudo detener y fueron las pesadillas que sorpresivamente me visitaron.

La primera de ellas fue de muerte… No mía, pero demasiado cercana. De hecho llamé a las 3 de la mañana a mi hermana Ana para saber que Tami estuviese bien.
Pero las dos últimas fueron extrañas porque no recuerdo haber estado soñando con nada, y sin embargo la lucha por despertar se encontraba presente hasta hacerlo en un grito en Do Sostenido.
–¿Estás bien? –me preguntó Fernanda al tiempo que me traía un vaso de agua (?)
–No, pero por lo menos desperté –dije mientras seguía escuchando el eco de mis latidos desbordantes.
–¿Qué soñaste esta vez? –quiso saber ella.
–No lo sé… No tengo ninguna imagen en la mente de haber estado soñando algo feo.
–¿Y porqué gritabas entonces?
–Era Haloween y estaba disfrazado de Tarzán –le contesté ya fastidioso por sus preguntontas pero preocupado por esta seguidilla de bruscos despertares.

La intención de Fernanda no era molestarme, precisamente, y por eso se quedó conversando conmigo de diversos temas que me alejaran de los sueños indeseados.
Después de media hora de charla y risas finalmente el sueño se fue por completo y lo que llegó fue la mejor excusa para darle la bienvenida al insomnio compartido…


Se escucharon nuevos gritos en la madrugada, pero estos no tenían nada de pesadillas, al contrario…

13 comentarios:

Pavote dijo...

Es buena esa. Hacerse el atormentado para recibir cariño ja, ja. (Chiste)

Gastón dijo...

Pavote: No estaba atormentado, sino estrellado.
Pero me despejé con la lluvia de mimos, jejeje...

hadazul dijo...

en Mexico tenemos un dicho: "El que por su gusto es Buey hasta la coyunta lame"

que vendria a ser mas o menos que te gusta la mala vida...

la invitacion sigue en pie, y mis amigas siguen solteras
;)

Saludos.

Nerea. dijo...

No hay mal que por bien no venga, Gastón... aveces es mejor la realidad que soñar alguna otra cosa.

Juan dijo...

Ah bueno, convertimos la frecuencia a Venus y no me habia enterado... (picarón el pibe).

Harina 000000000000. Me imagino, no?
(digo... se conocen hace taaaaaanto...)

Un abrazo!

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buena entrada, Despertar es bueno. Un abrazo.

Karina dijo...

Es tan lindo despertar:9 se con mimos...mmmm no?
;)
saludiños

nat dijo...

eso es amor, si yo me despertara a los gritos me pegan un bollo (si es q hubiese alguien q me acompañara mientras duermo).

Ricardo Tribin dijo...

Gritos sin pesadillas y bien acompanado son realidades deliciosas.

Un abrazo bien grande, mi querido Gaston.

Ricardo Tribin

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Jajaja, sos tremendo

Gastón dijo...

Hadazul: Si esta es la mala vida... lo que debe ser la buena vida!!!!
Mi correo abierto (al igual que mi mini-bar) para las fotos de tus queridas amigas.
Besos argentinos

Nerea: Tal cuál! No hay nada mejor que la realidad y dejar que el inconsciente actúe en ella.

Juan: Frecuencia Venus o quizás Marte, lo que sí es seguro que no Saturno (por el tema de los anillos, jajaja...)

Gastón dijo...

Alma Mateos Taborda: Siempre es bueno despertar, hasta cuando uno se encuentra despierto.

Karina: Por supuesto!
Es lindo despertarse con mimos y dormirse después de otros mimos más intensos...

Nat: Bueno, prometo no pegarte si gritás...

Gastón dijo...

Ricardo Tribin: Hay gritos y gritos. Sin embargo los vecinos no distinguen y se quejan igual...

Yo NO SOY Cindy Crawford!!: Más bien yo era de los Parchís.