jueves, 4 de noviembre de 2010

197. deudos y deudas

Por diversas cuestiones sociales y egoístas, no podíamos (y en verdad tampoco queríamos) quedarnos hasta el final de la ceremonia final.
El hijo, de nombre Jorge como su difunto padre, nos había regresado el dinero del sepelio y nos había dicho que él se haría cargo de los gastos que todavía restaban cubrir.
–¿Y el dinero de la corona? –preguntó alguien que prefiero resguardar en el anonimato.
(te parece bien, Pablito?)
Así cada uno de nosotros y con la claridad del día ya instalada sobre la ciudad, nos fuimos retirando a rehacer nuestras vidas que aún seguían con vida.

Cuando me encontraba llegando al edificio donde vivo, pude ver en la puerta al encargado hablando con algunos vecinos sobre las últimas novedades acontecidas en el lugar. Me detuve a pocos metros haciendo como que buscaba algo y así pude oír palabras como: “traslado”, “venta”, “apuestas”, “amenazas”.
La verdad que en otro momento quizás me hubiese quedado a completar la historia pero tenía sueño y quería reponer energías en mi cama, la misma que se ocupa de proporcionarme el descanso adecuado como de dejarme agotado
(aunque últimamente sólo me brinda lindos sueños…)

Me desperté a la tarde con el sonido de lo que creí era un león caminando por el departamento, pero no, se trataba del sonido de mi estómago quejándose porque le arrojara algo en su interior. No encontré nada para picar por lo que refunfuñando salí a la calle a cargarme de provisiones. Apenas puse un pié afuera me choco con Jorge Salonso… hijo, claro.
–Hola, Gastón era tu nombre, ¿no?
–Hola, sí, el tuyo supongo que es más fácil de recordarlo, ¿no?
-Lamentablemente sí… –contestó con cierto misterio-. ¿Vamos a tomar un café? Yo te invito.
-Ok, pero acá no… Y en casa no tengo, justo salí a ver si compro algo par…
–No, está bien –se rió algo nervioso Jorge–. Debe haber algún bar por acá cerca…
–Sí, en la otra esquina –le señalé y hacia él nos fuimos.

Y entre su café doblé y el mío con crema me empieza a contar con esa verborragia del que precisa descargar todo y así me hace acreedor del conocimiento, sin muchos detalles, de que su padre era jugador. No compulsivo pero sí peligroso, según aclaró. La cuestión es que hacía 10 días más o menos había apostado una suma demasiada importante de dinero a un caballo que no llegó a la meta en el tiempo adecuado. Lamentablemente la apuesta la levantó de personas que están en “el juego pesado” y ahora debía cubrir esos “gastos” sí o sí, no sólo porque se trata de la honra de su padre, sino porque él carga con el mismo nombre y apellido, y así fue que no sólo se enteró de la deuda, sino que los que la quieren cobrar lo ubicaron a él y le pasaron la factura como una herencia.
–¿Y cómo vas a hacer para cubrirla? –pregunté con mi extrema inocencia.
–Con la venta de las tres propiedades que tiene mi viejo, precisamente en el mismo edificio.
Un sudor frío se deslizó por todo mi no alto ser. Se me ocurrió algo pero sería demasiado doloroso, por lo que dejé que siguiera hablando mientras yo rezaba por lo bajo…
–Tengo que poner a la venta el departamento donde vivía mi viejo… (que no diga el del séptimo piso, que no diga el del séptimo piso…) uno del piso 10… (que no diga el del séptimo piso, que no diga el del séptimo piso…) y otro del piso 7.
(bueno, por lo menos no dijo el del “séptimo piso”)

La verdad es que sentía desfallecerme, pero tomé el último trago de café con crema, tomé otro poco de valor y le pregunté:
–¿Sabés cuál de los tres departamentos del séptimo piso es el que tenés que vender?
–Sí, el 7º “A”. ¿Sabés quién vive ahí?

16 comentarios:

Ana dijo...

¡Ouch! Espero que no fuera tu letra...

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Viejo hijo de re mil puta!!!

Que vaya a jugar al bingo con san pedro ahora.

Uy, era el tuyo?

Basta de chitear dijo...

jodeme q es tu departamento????
no lo puedo creer, por enesima vez...

aguante el amor dijo...

se vienen cambios, parece ser!
me gusta me gusta la historia.

un besote!!

Lolita y El Profesor dijo...

¿Usted no vivía en el "B", Gastón?
Abrazos ansiosos,

El Profesor

Hada dijo...

Espero que no sea el tuyo!!!! Por las dudas si necesitas un lugarcito... en mi placard tengo!! ja

Besos!

Unmasked (sin caretas) dijo...

Los cambios siempre son para peor, sobre todo cuando son sorpresivos.

No te desesperes :)

Un abrazo enorme, me esoty poniendo al tanto y leyendote de a poquito :)

besos

petra

Gastón dijo...

Ana: Mi letra es la "G", pero la de mi depto es la... "A"

Yo NO SOY Cindy Crawford!!: Bingo!!! Acertaste!!!
Sip, es mi depto!!!
(che, no tenía el dato ese de que allá arriba hay timba)

Basta de chitear: No te preocupes que yo tampoco lo puedo creer...

Gastón dijo...

Aguante el amor: Siempre hay cambios, y eso que no me gustan las modas!!!

El Profesor: La verdad que no, pero ahora veré si ese está para alquilar.

Petra: Estoy acostumbrado a los cambios sorpresivos, pero esta es la famosa sorpresa de mal gusto (inmobiliario).

Gastón dijo...

Hada: Te agradezco el ofrecimiento pero abandoné totalmente la dieta de los placard.
(aunque lo tendré en cuenta...)

nat dijo...

ufa, si me enteraba antes te iba a visitar.. jaja.
que andes bien pibe!

£udita dijo...

unos comentarios atrasados, primero me parece increible que se hayan encargado del velorio del viejo que buenas personas son! en colombia a veces ni la familia responde por uno porque morir aca es mas caro que vivir...
Y pues de lo ultimo que tristeza gaston que te vayan a sacar de tu casa, de tu baticueva y tu nidito de amor, ojala al jorge junior con los otros dos deps le alcance para ajustar la deuda y asi no tengas que cambiar de nuevo de domicilio, ya que a mi personalmente me gusta imaginar como es tu septimo piso y ya lo siento hasta familiar.

Ángelos dijo...

Me llevó una horita entera ponerme al día, pero ya está... desde el posteo del 8 de Septiembre que no te leía (vergüenza debería darme).

MUDANZA EN PUERTA...

Diría que "qué macana!" pero este tipo de cosas pasan por una razón que, hasta ocurrida, desconoces... quien te dice, te vas a otro edificio más... amoblado por la vida, para los momentos que están por venir.

Un abrazo hermano... charlamos pronto.

Karen Herrera Irureta dijo...

Es brillante como historia. Y por el modo de escribir me hace recordar a Soriano en Triste, solitario y final; que hasta el momento es lo único que he podido leer de él. Me agrada la fluidez de este texto... Está muy bueno.

Karen Herrera Irureta dijo...

Pido disculpas... Olvidé presentarme como una desconocida que soy para tu alrededor. Encontré tu blog buscando textos por ahí... Y me encontré con lo que escribes. Solo leí tus últimos posts pero me agrada el modo narrativo que llevas. Y lo he encontrado en más de un escritor argentino. Soriano, [Aira], Lamberti... ahora no recuerdo otro que me guste. Pero es muy buena la secuencia de imagenes que proyectas por el medio escrito.

Un gusto.

Rouse dijo...

... toma tus cosas... el dejar un lugar con tantas historias... tantas pasiones... es bueno darte un tiempo, para brindar con tu piso.. cómplice silenciosos de tus locuras... despacio y con calma a buscar un nuevo lugar para comenzar nuevas historias... me gustan los cambios... aunque en mi caso cambiare en enero de casa... el problema es encontrar el lugar ideal!!! un abrazo y buenos encuentros inmobiliarios...
saludos!!