jueves, 12 de febrero de 2009

34. carta sin marcar

No sé si es la presión, la humedad, el cansancio, algunos problemas internos, o simple vejez, pero al llegar a casa, lo único que quería era descansar un poco. Preparo todo en el balcón para una de esas noches de buen vino y pensamientos leves, de hermosas soledades, de misterios sin importancia, de tranquilidad a siete pisos de la ardiente ciudad, cuando golpean la puerta.
—¿Cómo estás, Sebas? —le pregunto invitándolo a pasar.
—Viniéndote a entregar el correo. El siete parecía un dos y el encargado nuevo me dejó el sobre a mí en lugar de a vos.
—¿Tenemos encargado nuevo?
—Eso no es lo importante. Abrí el sobre, dale… —me dijo en forma de orden y sin ocultar su ansiedad con altas dosis de curiosidad.
Abro el sobre y me encuentro con una tarjeta de invitación y una carta escrita de puño y letra de Vanesa.
—¿De quién?

Vanesa fue una novia… Bah, en realidad no llegamos a ser novios porque ella ya tenía un novio. La conocí en una reunión, un cumpleaños de alguien que ahora no recuerdo, y su belleza me impactó.
Estaba sola, envuelta en un vestido ajustado, y escapando de los buitres que volaban a su alrededor. En un momento alguien se puso pesado y yo salí a protegerla alejándola del idiota alcoholizado diciéndole (mintiéndole) que yo era el novio. Nos instalamos junto a una fuente que había en el patio de afuera, y ahí nos quedamos comunicados entre nos e incomunicados del mundo exterior.
—Tengo novio —me dijo cuando la charla se volvía más pausada y más cercana.
Primero me sorprendí, después me reí nervioso imaginando que se trataba de un chiste, y por último, cuando vi que lo que me había dicho era verdad, me ofrecí a retirarme.
—No te preocupes, no vino. Y si hubiese venido… tampoco quisiera que te vayas.
Con un beso inolvidable que me dio con unos labios tan delicados como salvajes, me ofreció ser su amante.
Realmente no hubiese aceptado si no fuera que me agarró en un momento de debilidad (por lo menos para negarme a tan nefasta proposición).
Estuvimos viéndonos durante un par de meses, y en ese tiempo me di cuenta lo poco que se preocupaba su novio de ella.
Él tenía un cargo muy importante en el correo donde trabajaba, y se la pasaba viajando de una provincia a otra, dejándola a ella demasiada tiempo sola
(bueno, por lo menos eso es lo que él creía)

Todo iba bien durante ese tiempo de clandestinidades.
Él andaba despreocupado y con la seguridad de que su dinero la mantenía a ella a su lado.
Vanesa sabiendo conformar a los dos, siendo toda una dama con su novio y todo lo contrario conmigo.
Y yo, creyendo que de esta manera, mi corazón pirata quedaba a buen resguardo de heridas.

Sin embargo, un día Vanesa recibió un telegrama de su novio, desde alguna provincia del norte. No sé qué podría decir en tan pocas palabras, pero se ve que fue certero porque ese mismo día empacó sus cosas y a la noche se tomó un micro hacia un destino que para mí fue incierto.
Durante esa semana, un flete se llevó los muebles de la casa, y aunque intenté averiguar su paradero, no logré saber absolutamente nada de Vanesa.


No logré saber nada hasta hoy, en que me llega una tarjeta de invitación a su casamiento, y una carta de su puño y letra que, en sus pocas líneas me pide disculpas y expresa lo importante que sería para ella poder verme, una vez más.

Por suerte el balcón ya se encuentra preparado, pero esta vez no será para una de esas noches de buen vino y pensamientos leves, de hermosas soledades, de misterios sin importancia, de tranquilidad a siete pisos de la ardiente ciudad… sino todo lo contrario.

15 comentarios:

Lilya Nuratis dijo...

uno planifica, prepara.... y el azar (o el destino) desordena, revoluciona...

buen vino y pensamientos graves, hermosas soledades, misterios (con importancia), sin tranquilidad a siete pisos de la ciudad menos ardiente que su corazon pirata...



ud asi...
y yo tan aca.......



Lilya lo besa en carmesí




(q sorpresa... yo soy taurina, pero tb de fuego)

Cecilia dijo...

¿Che, así que cumplis los años en fines de abril y principios de mayo?

...

(jaja)

Te digo eso que me dijiste en el post "Sin aviso".

Para casarse hace falta el amor y el amor es algo grande. Espero que Vanesa lo haya encontrado, sino, casarse sería una locura.

Me acordé no sé porqué de la Película "Loco por Mary"

Beso respetuoso.

Paula de Bera dijo...

Ay Gastón!!!
Quizá quiera que le hagas la despedida, completa.
No me quedó claro algo: Además de querer verte, te invitó a su casamiento?
Che, qué chusma tu vecino, jajaja.
Volviendo al tema que nos compete, jejeje, el hecho que alguien que tiene novio, sea tu amante, que luego se aleje y aparezca otra vez, habla MUY BIEN de vos.
Te mando un besote, como más te guste, quedando a la espera de la continuación.
Ah, y aclaración sobre si es tan sádica que quiere verte en su casorio!!

Juan dijo...

La experiencia de la que hemos estado hablando en estos días parece tener sus raíces con tacos, sisi... Hoy te imaginé con otra cara Gas, lejos de tener el porte del Charming Prince que supone Brad Pitt, te veo más señor inglés, más cultivado... un Alfie Argentino, sisi, sos el Jude Law del sur del continente... Dolores son necesarios para crecer, mi vieja me lo dijo. Y las mujeres si que saben lastimarnos a veces ¿no?

Ahora sabemos que sos Taurino (tienen el 2do puesto tras nosotros los Escorpianos, pero destruyen a los Leoninos -3er puesto- y al resto del zodíaco...) Aunque... entre nos, no se si creo TANTO en el horóscopo... el destino te pone gente adelante... tengas una de tiburón o de mosquito.

Dos dudas me quedan por develar... la cara que tiene la sombra... y (no creo que te esperes ésta)... el Vino de Balcón.

p.d: Consejo de Mozo desempleado... Norton Roble, compañero de Recuerdos no tan dulces...

Abrazos de sorpresa...

Extranjera dijo...

Jajajaj. Que divertida tu vida.
Yo tú voy a la boda de Vanessa. Ve acompañado y ya. Seguro se alegrará de verte. Sobre la propuesta nefasta: hay propustas nefastas a las que no se les puede decir que no.
Abrazos

Diego Santos dijo...

Existe un cierto lazo entre algunas personas que resulta inquebrantable y sobrevive al paso del tiempo. Quizás Vanesa sienta todavía el cosquilleo. Quizás no esté tan segura de querer casarse.
Saludos.

Diego.

Ricardo Tribin dijo...

Esta historia tan bien narrada de Vanesa y su pretendiente(?) me llevo a mi propia experiencia, en un par de casos que vivi en mi adolescencia, donde cree muchas ilusiones que al final se quedaron como las palabras...... en el viento.

Un abrazo y magnifica narrativa.

ella es tan linda * dijo...

buenas !

elijo quedarme con esto .. una de esas noches de buen vino y pensamientos leves, de hermosas soledades, de misterios sin importancia, de tranquilidad a siete pisos de la ardiente ciudad ..

un abrazo!

Gastón dijo...

Lylia: Cada vez coincidimos en más cualidades humanísticas (y no tanto, jajajaja)
Supongo que a veces un poco de este desorden también viene bien
(lástima que usted tan allá...
¿tan allá?)
Besos unidos

Cecilia: Más a fines de abril que a principio de mayo.
(otra ayuda sería lo capicúa de la fecha)
Y sobre el casamiento de Vane...
Te juro que no sé qué decirte
(por lo menos en este momento)
pero supongo que cierta cuenta bancaria...
Besos mezcladitos
PD: Qué buena peli esa para ca(r)garse de la risa

Paula: Te voy aclarando...
Sip, me mandó una invitación (para 2)
Sebas es una gran amigo con el que hemos compartido demasiadas cosas en nuestras tres décadas de vida, y él explicó porqué tenía él el sobre.
Y con respecto a la ida y vuelta de Vane... no sé si habla bien de mí o mal de ella, jajaja.
Te mando un beso que no te generen dudas

Juan: Ni Charming Prince, ni Brad, ni un Alfie Argentino.
Simplemente Gastón con la dosis exacta de suerte como para cruzarme con tantas personas interesantes del sexo femenino y que ellas quieran compartir parte de sus vidas con mi vida.
Y sobre la experiencia mujeril...
Ya lo dijo Dolina, que todo lo que hacemos (los hombres) es por las mujeres.
Mi vida no tendría sentido si ellas no estuvieran caminando sobre este querido planeta giratorio.
Abrazo auténtico
PD: Bienvenida cualquier recomendación vinística apropiada para momentos especiales de cualquier calibre

Gastón dijo...

Extranjera: Seguramente asista, y acompañado... bueno, la invitación es para dos. Ya veremos...
Y sobre las propuestas nefastas (aun qeu no tan nefastas), yo creo que son para que las aceptemos, jajaja.
Besos derecho al altar

Diego: Ella algo está sientiendo
(aunque no te podría decir qué)
Y yo también sentí algo...
(aunque no te podría decir qué)
Abrazo sin explicación posible

Ricardo: Las palabras que se lleva el viento, y algunas ilusiones que quedan colgadas de las ramas de algún árbol, para ser vistas, recordadas, sentidas, y demás calamidades.
Abrazo de viejas épocas repetidas

Ella es tan linda: Coincido con vos en quedarme con eso... pero a veces...
Besos desde el balcón

Cecilia dijo...

¿El 22?

No te hagás el loco!!!


Ja!

Besos de verdad!

Conta Dora dijo...

Que fea sensación... el año pasado salí con un tipo sin saber que el tenía novia (y era algo muyyyy serio). Me dejó el día de mi cumpleaños, ya que le pedí que fuera a la reunión (lo único que le pedí durante el tiempo que salimos)... Lo vi esta semana, de la mano, con flor de anillo de casado.
Fue una sensación rara, ver a la persona que alguna vez quisiste con alguien más...

Besos melancólicos

Gastón dijo...

Cecilia: Sip, tengo la extraña fortuna de haber nacido justo el día de mi cumpleaños.
22 besos
(de verdad)

Conta Dora: Las esquinas de algunos barrios tienen ese maldito virtud de hacernos reencontrar con aquellas personas que perdimos.
Besos anillados

Ana dijo...

¿Se casa y te busca? Umm, suena a matrimonio de interés ¿no? No sé cómo alguien puede casarse y echar de menos a otro alguien. Vaya matrimonio ¿no? En fin, estas cosas son de mayores y yo no me meto jeje.
Un beso.

maría dijo...

jaja
hola gastón, gracias x tus comentarios.
bss maria