lunes, 23 de febrero de 2009

43. chocolate por la noticia

Existen tres clases de despedidas que me desarman completamente.
Es decir, todas las despedidas, si son tristes y obligadas, provocan un sabor amargo que te impregna el alma. Pero hay tres que, en sus distintas idas-huidas, me han tocado vivirla, presenciarla en terceros, y me dejan con el corazón desafinado.
Y estas son las despedidas que se producen por medio de aviones, trenes, y/o en taxis.

Ahora, las bienvenidas por estos mismos transportes, no me producen alegrías desbordadas, ni nada parecido, simplemente las tomo como algo que debe ser así.
Pero siempre hay una excepción que le hace cosquillas a las teorías más sofisticadas, y hoy fue el caso.
20.10 llego a Aeroparque.
Tengo una sorpresa para vos…
Venís?


El mensaje lo leí recién cuando llegué a casa después del trabajo. El celular había quedado olvidado sobre la mesa y titilando para avisar del mensaje llegado desde el sur.
Faltaban diez minutos para que sea la hora del arribo, por lo que agarré el celular y, mientras leía otros mensajes sin importancia, me tomé un taxi hasta el lugar indicado.

No me importaba el regalo prometido por Valeria (aunque me encantan los chocolates en rama y ella lo sabe muy bien).
Sólo estaba realmente interesado en llegar a tiempo a su regreso desde el sur, después de casi un mes y medio de su presente ausencia.
Lamentaba no haberme podido arreglar un poco, o recibirla con flores, o algo que le demostrara lo feliz que me ponía que esté de vuelta por acá, sin tantos kilómetros de distancia en el medio.

Miro la hora en mi celular. Ya hacía rato que él pájaro de hierro había posado sus pies sobre tierra firme y Valeria estaría buscándome, esperándome, con sus valijas, mi dulce regalo, y esa sonrisa que alguna vez fue tan mía.
Por fin llego a destino y corro por el pasillo central como en esas películas de finales obvios en que el reencuentro es demasiado previsible (pero encantador) para los amantes.
Pero esto no lo está filmando nadie, hace más de una década que dejamos de ser novios (por más que mi corazón…), y además Vale no aparece por ninguna parte.
Pregunto por su vuelo y me indican que llegó puntualmente.

La llamo por el celular con la esperanza de que todavía ande dando vueltas por acá.
—Gracias por tu recibimiento —me dice para hacerme sentir culpable.
—Es que me dejé olvidado el celular y recién cuando… Bueno, no importa, ¿dónde estás?
—En taxi llegando a casa.
—Ok, ahora voy para allá —le digo sin poder disimular mi ansiedad.
—¿Te parece? No querés que lo dejemos para mañana o…
—¿Estás loca? No puedo esperar más para verte. Además no quiero que mis chocolates en rama corran peligro de extinción en otras fauces que no sean las mías.
—Bueno, dale, te espero así te doy tu regalo y te muestro la sorpresa.

El taxi este fue más rápido que el anterior, pero igual me permitió divagar con mi imaginación sobre cuál sería la sorpresa que dijo que tenía.
Debo confesar que me imaginé 4938572305729857 cosas, y todas tenían un camino que nos llevaba a estar nuevamente juntos, como para darnos una nueva oportunidad después de aquel hermoso noviazgo que terminó tan mal por ser durante aquellos tiempos tan… ¿jóvenes? ¿inexpertos? ¿estúpidos?
De todas maneras no reniego de nuestra sincera amistad y que nos llevemos tan naturalmente bien compartiendo nuestras vidas sin tener que llevarlas a la cama.
Pero bue…

Finalmente llego a la casa.
Me doy cuenta que ahora tampoco tengo nada en las manos como para regalarle como bienvenida. Entonces con las manos vacías y con el puño cerrado, golpeo a su puerta para volver a tenerla frente a mí y ponernos al tanto de los últimos acontecimientos de nuestros alrededores.
Se abre la puerta y una figura masculina se me queda mirando con cierta desconcierto en su rostro.
—Hola, soy Gastón… ¿Valeria?
—Ah, sí, pasá, se está dando una ducha. Ya sale.
Entro a la casa y no sé quién es el tipo este que me mira con una sonrisa guasona
—Te miro y no te ubico. ¿Vos sos…? —le pregunto intentando descifrar su cara que no me resulta para nada familiar
—Disculpame, no me presenté —me dice tendiéndome la mano—. Soy Celso, el novio de Valeria.


No me quedé mucho tiempo.
Saludé a Vale apenas salió de su baño, charlamos cinco minutos y, aprovechando una llamada que me hizo Sebas, me despedí con una excusa laboral urgente.

Los chocolates en rama que me trajo desde Bariloche tenían un sabor amargo…
Un sabor muy amargo…

29 comentarios:

maría dijo...

el sinsabor será ?
gracias x tus visitas.y tus comentarios!!!!!!!!!
besos
maria

Cecilia dijo...

Que rico el chocolate en rama!

Si con Valeria la onda era amor puro, podemos ir a comer, charlar y escuchar música que te vas a divertir conmigo!!!

:P

Un beso y un chocolate con almendras de conocida y longeva marca!

Cecilia dijo...

No, era chocolate con maní el shot ¿no?

Conta Dora dijo...

Que feo cuando pasa eso!!!
Encima, cuando uno quda como amigo, quedan esas ganas de volver...
Y bueno, siempre está la posibilidad de que se separen!!!

Besos dulces (tras comer chocotorta)

Lilya Nuratis dijo...

odio, odio visceralmente! las despedidas, los aviones los aeropuertos... (tantos recuerdos... con perfume mediterraneo...)

q cafe amargo el de esta noche...

un beso muy calido
Lilya

Evan dijo...

:(

Ay nooooooo, esa era la historia que me gustaría que termine con final feliz, con uds juntos!

Abrazitos Gasp!

Lochis dijo...

Uhhh...qué garrón.
Si no estuviera estudiando para mañana (sí, se nota, ¿no?) te iría a dar charla.

Besos chocolate marroc

Crazygirl dijo...

Se me arrugo el corazon....Todavia sientes (o sentias, despues de esto) algo por ella...Es dificil olvdar a alguien asi como asi...siempre quedan en nuestros corazones como algo muy especial....Sera verdad el dicho "donde hubo llamas cenizas quedan"?
Un abracito reconfortante y besitos en la frente!!
Bueno, y dejando atras la cursileria...me cago en ella!! Como te llama, te hace ir a su casa, solo para mostrarte el novo? Guadefoc!!!

Juan Ignacio dijo...

Pará, pará... o ella es una pelotuda, o vos sos un pelotudo (de onda, claro está, mi querido Gasp... Gastón). A ver (creo yo) que las ilusiones, hasta la más pedorra, se construye con una chiquita miga de pan... quien de los dos no fue a la panadería??

Lolita y El Profesor dijo...

Gastón... espero que no te moleste lo que escribo pero... jodidita la tal Valeria, ¿eh? Parece la exposa de Esteban, de tan retorcida.
Y eso de las despedidas... ¡Ay! ¡Me partiste el corazón! ¡Odio cuando mi Profe se tiene que tomar el micro o cuando me hace señas desde el andén en la terminal de ómnibus y se está yendo el mío!
Shoro todo el viaje, ¡Snif!
Un saludito shoroso de Lolita

Terapia de piso dijo...

Por eso no me gustan las expectativas.

José Roberto Coppola

Paula de Bera dijo...

Ay Gastón. qué feo lo que te pasó!
Así como te reto y te cargo según la ocasión, hoy te digo: va toda mi fortaleza para vos.
Tenías ilusiones, te tomaste todas las molestias, volaste para ir a su encuentro...
Quizá la dejaste ir vos, y otro vio lo que no viste y tomó lo que desechaste.
Quizá si le hubieras ido de frente, abriendo tu corazón, hoy serías vos quien se duchara con ella.
Sea lo que sea, fijate qué dice tu cuore.
Te mando besos medicinales para tu corazón con agujeritos!!!

Laperraseescapó dijo...

Ayyyy! Esas son las peores sorpresas... amargas, muy amargas!!!
Besos dulces

Lolita y El Profesor dijo...

¿Me borraste el comentario o me parece a mí? :(

Lolita

Lolita y El Profesor dijo...

Y, la verdad, que esa Valeria por lo jodida, se parece a la exposa de Esteban... :(
Lolita

Ángelos dijo...

Ay ay ay... es como dice Merlin en el libro El Caballero de la Armadura Oxidada: "No esperes... acepta".
Porque esperar trae a desilusionarte y, aunque se hace difícil, hay que intentar ponerlo en práctica.

A veces te leo y te veo como un jóven adolescente con los fuegos de la edad a pura mecha... y ahí recuerdo que sos un hombre al parecer bastante pasional... Siempre pasa... siempre aparece ese &%&$$#$"#*! que nos caga la ilusión que tenemos... y que cuando la caga a ella... sos vos quien va a consolarla...

NO esperes Gas... aceptá. Estoy con vos.... y para los chocolates (y otros postres amargos)... Malamado, de Flia Zuccardi.

Abrazos dulces, de un Ángelos con llama encendida en medio del pecho. (shhh! que sea nuestro secreto)

Dark Angel dijo...

WOW....
SIN PALABRAS...
andaba simplemente mirando posts... pero no puedo dejar de decirte lo mucho que me he metido en esta historia...hermosa y bien contada....cotidiana... tuya.
abrazos desde una lejana galaxia en una cotidiana madrugada con insomnio

Nancy dijo...

A veces ponemos muchas expectativas en la sorpresa a recibir, que cuando llega es una gran decilución...Pero, los chocolates son rrricos!!

besos!!

El Caballero dijo...

Me gusta, me gusta... por sobre todo el título. Ja, ja... ¿me harías una crítica? Hay una pequeña muestra de mi novela. Au revoir.

IML dijo...

Uy que momento.
Celso arruinando 4938572305729857 posibilidades de reconciliacion.
El tipo me provoca rechazo, por su inpotunismo y existencia desfachatada, pero tengo que asumir que es efectivo en su presencia. Nos dejo con el alma al suelo a Gaston y todos sus seguidores.

ella es tan linda * dijo...

como estan las chicas con tus comentarios !!

.. me gusta más el marroc.(aunque no preguntaste ,te cuento igual =)

pienso que nunca esta dicha la última palabra y más en los vinculos.

besot.

Mucha de la Torre dijo...

te puse conmigo en mi blog besos escritor

RECOMENZAR dijo...

Que final triste pero rebueno Te digo escribis demasiado seguido date tiempo no tenemos tiempo para leerte

Odi Noyola dijo...

^-^ ¡inteserante! ^-^

Gastón dijo...

María: Será...
Lo estoy probando.
Besos nuevos

Cecilia: Fernanda te puede llegar a odiar por esto.
(a mí me pasa lo contrario)
Besos clásicos

Cecilia: No, sabés que no me gusta el chocolate con algo...
(A no ser que sea con alguien)
Besos no tan shots

Conta Dora: Y... Se sabe que las uniones son una buena caausa de separaciones.
Che, ni llamarte ni chocotorta?
Dale, hablá con tu mamá.
Besos pedigüeños

Lylia: Maldito el que inventó las despedidas!!!
Besos que quiten este sabor tan amargo

Evan: Quién sabe... A lo mejor...
Besos con final feliz

Gastón dijo...

Lochis: Sí, seguí estudiando así que yo te banco.
Y después vení a darme... una charla, ¿no?
Besos marroqueados

Crazygirl: Sí, guadefoc, pero igual...
(snif)
Besos sin cursilerías

Juan Ignacio: Nene, vos sos pelotudo?
(también con cariño y con el debido respeto que nos enseñó el querido Fontanarrosa sobre las ¿malas? palabras)
NO sabés que los lunes las panaderías están... ¡¡¡CERRADAS!!!
Abrazo de pardepes

Loolita: No me llores que me mojás el monitor.
Sí, las despedidas son tremendas, pero por lo menos algunas tienen el consuelo de sdaber del regreso, ¿no?
Besos que no se vayan
PD: (che, no les puedo dejar comentarios por culpa de esas letras que deben aparecer y no lo hacen. Pero leo y desde ya sigo agradecido por el regalito)

Terapia de Piso: Bueno, las expectativas no son malas, a no ser que sepas el final.
Abrazo primo de la esperanza

Paula de Bera: Sí, me fijé y m,i corazón dice: AYYYY - snif , Buuuaaaaa
Besos con curitas

Gastón dijo...

Laperraseescapó: Amarga por lo amarga y por lo sopresivo
Besos doloridos

Lolita y el Profesor: Te parece a vos. Jamás borraría un comentario y menos proveniendo de vos.
Besos que no se borren

Lolita: Ya me lo dijiste... ¿Tan jodida era la exposa?
Quizás sea que comparada con vos...
Besos a tu lado

Ángelos: Yo tengo la edad de mi alma
(que justamente coincide con la mía)
Apostale al 33 y a los corazones desafinados.
Marche una botellita para dos
(yo invito)
Abrazo con el secreto compartido

Dark Ángel: Sí, sí, bien narrada pero el dolor está bien marcado también.
Y hablando de insomnio... Brindo por la coincidencia
Abrazo con los ojos bien abiertos

Nancy: La verdad es que hubiese preferido que no me traiga chocolates...
(pero la verdad es que son riquísimos)
Besos ricos

Gastón dijo...

El caballero: Ya estoy pasando.
Dame tiempo a recuperarme.
Y me alegro que te guste te guste.
Abrazo (en estado) crítico

IML: Está bien que pase4s por primera vez y odies como yo a Celso, jajajaja
Bienvenido a mi vida a diario.
Abrazo

Ella es tan linda: Es verdad.
Las últimas palabras terminan en un punto final...
(y acá hay tres y suspensivos)
Besos con incógnita

Mucha: Te agradezco la cercanía.
Besos para allá

Recomenzar: Entiendo, pero... sabés qué pasa?
Es mi vida a diario...
Y por ahora cada día es una aventura.
(una loca aventura literaria)
Besos día a día

Odi Noyola: Gracias!
Bienvenido
Abrazo!
(caritas)

Ana dijo...

¡Juas! Qué mala pata, ¿no? ¡Anda que ella también podría haberte dicho algo!
Besitos muuuy dulces :D