sábado, 3 de enero de 2009

03. mi amigo sergio

Sergio, el dueño de la casa donde algunos despidieron el año y otras personas me despidieron a mí, es más bueno que Lassie vacunado contra la rabia y durmiendo la siesta. Por eso no me sorprendió cuando hoy se apareció por acá para traerme el celular que había dejado olvidado en su casa.
—Estuvo todo el santo día sonando. Si no te lo traía lo ahogaba en la pileta —me diijo mientras me miraba sorprendido por borrar todos los mensajes sin llegar a revisarlos.
—¿Qué pasa? —le pregunto mientras le ofrezco una cerveza helada.
—¿Y si había uno de Fernanda?
—Imposible, Fernanda ahora tiene un número nuevo donde romper las pelotas.

Sergio es pelado por obligación y soltero por elección propia.
Por esta última razón es que puede llegar a comprender mi reacción que, seguramente, no es la que todos esperaban que tuviera y por eso todos los mensajes cibernéticos de ayer y los del celular de hoy.

Sergio es amigo tanto de Fernanda como mío, por lo que supongo que se debe sentir tironeado en estereo, pero yo no tengo problema alguno en que siga en contacto con ella.
—¿Tenés algún plan para el fin de semana? Si querés podés venir a casa.
—Te agradezco, pero esta noche me encuentro con Lucía.
—¿Con Lucía? ¿Acaso saliste de una para meterte en otra?
—Bueno… Lo de meterme en otra…
La risa fue inmediata, y mientras vaciamos otro vaso de cerveza, le cuento que en realidad me había pedido si nos podíamos ver para charlar un poco y que después de pensarlo mucho, había aceptado.

Sergio es una persona tan inocente como ubicada, y por eso lo quiero tanto.
—¿Ya cogieron?
No dije nada.
—Entonces ya cogieron —insistió él.
Yo insistí con mi respuesta silenciosa.

Sergio es un gran amigo, vive en Olivos y tiene un viajecito hasta llegar de regreso a su casa por lo que comienzo a despedirlo con sumo afecto y rapidez, ya que quiero darme una ducha antes de ir a encontrarme con Lucía.

Cuando el auto de Sergio se pone en marcha alcanzo a gritarle:
—Sí, cogimos.
—¡Hijo de puta! —me responde con un grito al mismo tiempo que toca varias veces la bocina.

Sí, con Sergio nos queremos mucho y es un gran amigo.
Lástima que su pileta quede tan lejos de mi casa.

3 comentarios:

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

AH!!! No pusiste mi comentario!!!!

:S

Gastón dijo...

Ferip: Sabés que acá se respira libertad de expresión.
Si no apareció tu comentario es porque no llegó, o no lo enviaste o equivocaste la dirección o...
¿O VOS QUERÉS MIS MONEDAS?

Siesta escandalosa dijo...

Comento que resulta muy interesante lo que leo.