lunes, 12 de enero de 2009

12. pedacitos de almas

Al revés de lo que venía sucediendo desde que comenzó este extraño 2009, en los que volcaba por escrito y por este medio los acontecimientos vividos y padecidos durante el día, hoy el día se armó a partir de esta escritura de vida.

Más allá de que sea lunes, hoy la oficina estuvo tranquila, sin urgencias, sin revuelos, sin problemas sobre el escritorio.
Mi regreso a casa también fue sin sobresaltos y me encantó poder darme un baño de inmersión sin interrupciones de ningún tipo.

Ya en bata, descalzo, y refrescándome por dentro, me sumerjo en la compu pensando en la humana posibilidad de que hoy no tenga nada para escribir porque, efectivamente, no pasó nada. Sin embargo, y para ganar algo de tiempo, abrí mi correo y me encontré con mensajes de gente que quiero y a las que las distancias y otras yerbas nos habían alejado, no emocionalmente pero sí de manera social. Y que a partir de encontrarme en esta página, decidieron volver a ponerse en contacto conmigo.


Entonces leo el mensaje de Melina, que no veía desde la época de la facultad (hace unos cinco años), y me entero de su felicidad colmada por un casamiento y la presencia de un bebé hermoso que le dejó en un repollo la cigüeña parisina.

También tengo un mensaje de mi prima Verónica, que vive en Mendoza y de la que no tenía noticias desde el viaje que hice para su cumpleaños número 10 (y de esto hace ya una década), y me cuenta que está con ganas de estudiar en alguna facultad de acá en Baires, y que por esa razón es muy probable que se aparezca a mediados del mes que viene.

Aparece Javier, amigo y compañero de épocas secundarias en las que compartimos estudios, salidas, romances y corazones rotos. Y se caga de la risa tanto de los recuerdos de aquellos tiempos como de las aventuras en presente que acaba de leer.

Ya sobre el final, con poca claridad aparece una Clara que (pido disculpas por la confusión o el olvido) me pregunta si yo soy yo y se despide con un extinto y misterioso beso de dinosaurio (?)


Confieso que, en un principio, me sentí obligado a esta escritura diaria. Pero ahora, y a la par de los mensajes (y los comentarios) recibidos, me estoy sintiendo muy acompañado por los corazones que marchan al ritmo de sus propios latidos… al igual que el mío.

Por todo esto…
Gracias… parciales!!!
(no quiero tener problema alguno con Gustavo Cerati)

9 comentarios:

Gemma dijo...

Tambíén los propios latidos se hacen con los latidos de los otros...

De alguna manera somos personas solitarias buscando comunicarnos o al menos eso siento yo.

Beso

Evan dijo...

Aunque no te deje comentario en cada uno de tus posts, te voy acompañando desde mi blog, entrada tras entrada... :)

Un besito Gastp...

nadaq dijo...

...la sencillez de lo cotidiano y esa elegancia tan tuya al plasmarlo.

...imagino cada escena y sonrio...cómo me gusta que tus letras estén dentro de mi dia a dia.

Un abrazo.

Checha dijo...

Y eso hacen las letras...
Me alegra muchísimo,te dejo un beso.

Gastón dijo...

Gemma: Está demostrado que necesitamos de la comunicación, que no aguantamois demasiado a ciertas soledades que nos quieren acompañar, pero que también estamos abiertos a conocer y hacernos amigos de desconocidos que aparecen con sus propias letras (y latidos, claro) a acompañarnos, a hacernos compañía.

Besos de a dos

Evan: Lo sé, no te preocupes. Los cometarios no son más que una forma de decir: "Acá hay libertad de expresión".
Y me encanta saber que también me acompañás en silencio.
Besos sin ruiditos

Nadaq: El placer es mío al provocarte esa sonrisa que sé hermosa, y sobre todo que podamos estar así de unidos, cada día.
Besos diarios

Checha: Las letras, las palabras, las frases, y esa magia que uno provoca tanto al leer como al escribir.
Besos escritos

Call me crazy! dijo...

A mi los comentarios también me ayudan. Es bueno saber que hay gente del otro lado.
Suerte con el ejercicio.

Gastón dijo...

Call me crazy!: Los comentarios, las palabras, vayan para la dirección que soplen y se dejen llevar, siempre son buenos, si permiten el libre ir y venir.

Acá hay historias que van pasando a diario, que son parte de vidas para nada diferentes a algunas conocidas, y está bueno el compartir.

Será por eso que me alegra tu visita, tu presencia, tu comentario, desde "el otro lado".

Anónimo dijo...

nada mas queria decirte que te quiero muuuuuuchoooo!!!!!!!!!!!!
lore

Gastón dijo...

Lore: Queridísima, amadísima, hermosísima, y saludable amiga, me pregunto si "hace falta que te diga" que yo también te quiero todo eso.

Besototototes para vos
(nada más que para vos)